Hola amiguetes, acá estoy con Loly a mis pies, como siempre, ahora está un poquito mareada, se le nota al levantarse, a consecuencia de las dosis de anestesia que ha recibido y los medicamentos.
Hoy fui temprano a buscarla a la clínica veterinaria, apenas oyó mi voz y le abrieron la puerta de su jaula, vino correteando (intentando correr, medio renguita, puisita), y cuando me inclino a hacerle unas caricias, veo que la pata trasera está con tremendo agujero...resulta que en el intérvalo del cambio de turno de los veterinarios, la señorita aprovechó que no la vigilaban para arrancarse los vendajes y los puntos!!!!...así que la veterinaria del turno de día tuvo que dormirla de nuevo y coserla otra vez...no la pude traer porque estaba anestesiada. Por esa razón le han puesto un "collar isabelino", para que ya no pueda tocarse las heridas.
A eso de las 17 hs volví a buscarla, ya no vino intentando correr, vino tambaleándose...que pena me dio!!!, la tuvimos que subir a la mesa de curaciones para ponerle el antibiótico y un spray que ayuda a curar y le protege de las infecciones...estaba tan harta de tanto manoseo y molesta que por primera vez en su vida gruñó!!! juajua, ahora me causa gracia, pero en el instante en que lo hizo solamente me sentí sorprendida, jajaja, la miré y le dije, Nena que te pasa? y le acaricié, para que supiera que estaba bien...aunque se sintiera molesta, y listo, se calmó...es buena como un ángel.
En fin, cuando veníamos la tuve que traer con su correa, cosa rara porque ella prefiere caminar a mi lado sin nada que la ate, pero estaba tan mareadita, que no sabía para donde tenía que ir, por eso debí guiarla con su correa y hablándole suavemente.
Cuando llegamos a casa, que pena sentí, porque ella entró rapidamente y fue directo a la cocina, pero chocando con todo a su paso, porque no está acostumbrada al collar isabelino, fue a sus recipientes de comida y agua, que son bastante grandes, pero con el collar isabelino se le imposibilitó beber y comer, porque se le traba en el borde de los recipientes, así que le hice unos mimos y le puse su agua y su comida en pequeños bols, para que pueda comer y beber sin quitarle el collar isabelino, como dijo la veterinaria, ni siquiera para dormir se lo puedo quitar.
Bueno, al menos está en casa ya, y salimos de ese problemita, ahora duerme en su camita. En un rato debo sacarla a dar su paseo, pero este va a ser corto, pues aún no está como para caminar mucho.
Yo aproveché la tarde grabando un espejo, jejeje.
Les dejo unas fotos de hoy.
Hoy fui temprano a buscarla a la clínica veterinaria, apenas oyó mi voz y le abrieron la puerta de su jaula, vino correteando (intentando correr, medio renguita, puisita), y cuando me inclino a hacerle unas caricias, veo que la pata trasera está con tremendo agujero...resulta que en el intérvalo del cambio de turno de los veterinarios, la señorita aprovechó que no la vigilaban para arrancarse los vendajes y los puntos!!!!...así que la veterinaria del turno de día tuvo que dormirla de nuevo y coserla otra vez...no la pude traer porque estaba anestesiada. Por esa razón le han puesto un "collar isabelino", para que ya no pueda tocarse las heridas.
A eso de las 17 hs volví a buscarla, ya no vino intentando correr, vino tambaleándose...que pena me dio!!!, la tuvimos que subir a la mesa de curaciones para ponerle el antibiótico y un spray que ayuda a curar y le protege de las infecciones...estaba tan harta de tanto manoseo y molesta que por primera vez en su vida gruñó!!! juajua, ahora me causa gracia, pero en el instante en que lo hizo solamente me sentí sorprendida, jajaja, la miré y le dije, Nena que te pasa? y le acaricié, para que supiera que estaba bien...aunque se sintiera molesta, y listo, se calmó...es buena como un ángel.
En fin, cuando veníamos la tuve que traer con su correa, cosa rara porque ella prefiere caminar a mi lado sin nada que la ate, pero estaba tan mareadita, que no sabía para donde tenía que ir, por eso debí guiarla con su correa y hablándole suavemente.
Cuando llegamos a casa, que pena sentí, porque ella entró rapidamente y fue directo a la cocina, pero chocando con todo a su paso, porque no está acostumbrada al collar isabelino, fue a sus recipientes de comida y agua, que son bastante grandes, pero con el collar isabelino se le imposibilitó beber y comer, porque se le traba en el borde de los recipientes, así que le hice unos mimos y le puse su agua y su comida en pequeños bols, para que pueda comer y beber sin quitarle el collar isabelino, como dijo la veterinaria, ni siquiera para dormir se lo puedo quitar.
Bueno, al menos está en casa ya, y salimos de ese problemita, ahora duerme en su camita. En un rato debo sacarla a dar su paseo, pero este va a ser corto, pues aún no está como para caminar mucho.
Yo aproveché la tarde grabando un espejo, jejeje.
Les dejo unas fotos de hoy.
Comentarios
Abracitos y los mejores deseos para ambas ♥
Bsos
dale, buenisimo, gracias Ale, besos desde acá también.
Me estoy enterando ahora lo de tu perrita ,pobrecita!! pero me alegra saber que salió todo bien y que se está recuperando es una ternurita ,me imagino lo que habras sufrido estos dias ,pero ahora a mimarla mucho y a esperar que todo sea un sólo un mal recuerdo .
Que lugar tan original el que visitaste en Buenos Aires te agradezco que lo hayas compartido.
Te dejo un beso y hasta prontito,buena semana.